Chetumal, Quintana Roo, 4 de mayo.— Habitantes de Chetumal reportaron este fin de semana una inusual dinámica que rápidamente se propagó entre vecinos: la entrega de pescado a cambio de afiliarse a un partido político, en un esquema que ha generado cuestionamientos por su posible trasfondo electoral y social.
De acuerdo con la publicación del portal www.elpuntosobrelai.com la distribución de “kilos de pescado” habría sido utilizada como incentivo para promover afiliaciones al Partido del Trabajo (PT). La mecánica consistía en solicitar la credencial de elector, recabar firmas en formatos de afiliación y, posteriormente, entregar el producto.
Personas que acudieron al punto de distribución señalaron que el flujo de asistentes fue constante durante la jornada, observándose a decenas de ciudadanos que se retiraban con bolsas que contenían el apoyo. Algunos participantes también indicaron que se les pidió grabar videos de agradecimiento dirigidos al actual presidente municipal de Lázaro Cárdenas, Nivardo Mena Villanueva.
Según versiones locales, en la organización de esta actividad también habría participado el secretario del ayuntamiento, Luis Gamero Barranco, en el marco de una estrategia orientada a incrementar el número de afiliados en la capital del estado.
Testimonios adicionales refieren que, más allá de la entrega del producto, se habría ofrecido la posibilidad de integrarse a una futura planilla política con miras al proceso electoral de 2027 en el municipio de Othón P. Blanco. Incluso, se mencionó como meta la afiliación de hasta 10 mil ciudadanos.
Este tipo de prácticas ha sido señalado por especialistas como una forma de clientelismo político que, además de poner en entredicho la equidad en los procesos democráticos, evidencia condiciones de vulnerabilidad social que facilitan la aceptación de incentivos materiales a cambio de respaldo político.
Hasta el momento, no existe un posicionamiento oficial por parte de las autoridades electorales o de los señalados en torno a estos hechos. Sin embargo, la situación ha encendido el debate público sobre el uso de apoyos en especie con fines políticos y la necesidad de reforzar la vigilancia en los procesos de afiliación partidista.
