El segundo semestre del año es el de mayor consumo y por ello es inflacionario ya que arranca con las graduaciones y las vacaciones, continúa con el regreso a clases, el Grito de Independencia, la Noche de Brujas, el Día de los Muertos, el Buen Fin hasta terminar con el maratón Guadalupe-Reyes-Candelaria.
Para el líder de Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) Cuauhtémoc Rivera, es que la inflación continuará al alza en lo que resta del año, convirtiendo al 2024 en un año azotado por una alta inflación.
Este entorno acota las ganancias del pequeño comercio en México al reducir su margen de Utilidad, ya que el ticket promedio se adelgaza, los consumidores reducen sus compras y la Calidad de los productos que adquieren, lo que se traduce en menores ventas para los comerciantes.
A pesar de ello, afirma que esta adversidad no desalienta el espíritu resiliente de los pequeños comerciantes en México, ya que sigue siendo el sistema de abasto más extenso y de mayor penetración del país, con un millón 200 mil puntos de venta, que generan dos millones de autoempleos, modus vivendi de cinco millones de personas.
Hasta julio la inflación ha llegado prácticamente al doble de la meta objetivo estipulada por las autoridades. En los primeros meses del año se registró una marginal baja inflacionaria, en enero con 4.90%, se redujo en febrero a 4.45% y en marzo a 4.42%, fue en abril en donde se registró un rebote a 4.65%.
El fenómeno se explicó como aislado y temporal; sin embargo, en mayo volvió a subir ahora a 4.69%, en junio siguió al alza a 4.98% y en julio se disparó a 5.61%, por lo que se ha demostrado que dicho rebote inflacionario se convirtió en tendencia, al ir la inflación al alza por cuatro meses consecutivos.
Esta inflación ha incrementado los precios en frutas, legumbres, verduras, servicios, energía eléctrica, hidrocarburos, entre otros muchos segmentos más. Para contenerla y evitar que se nos vaya de las manos aún más, el Banco de México se ve obligado a pagar una elevada tasa de interés por el costo del dinero: 11%. De no ser así, seguro se daría un descontrol de precios de mayores proporciones, que golpearía con rudeza a los sectores más vulnerables de la población.
