Chetumal, Quintana Roo. – Una jornada de celebración por el 128 aniversario de la fundación de Chetumal, se convirtió en el escenario de un penoso ejercicio de «lavado de manos» política. Luis Gamero Barranco, actual secretario del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, se deslindó de la reciente y polémica repartición de pescado en las colonias del poniente de la capital, una maniobra que huele más a estrategia electoral anticipada que a beneficio social.
De acuerdo con una publicación del portal El Punto Sobre la I, abordado durante la ceremonia oficial, el encargado de la política interna del municipio optó por la salida más cómoda: la ignorancia. «Totalmente desconozco, no tengo la información así», afirmó Gamero, a pesar de que las redes sociales y las calles de las colonias populares bullían con reportes sobre la entrega del producto marino durante el pasado fin de semana.
Sin embargo, el deslinde de Gamero no fue total, pues no perdió la oportunidad de lanzar un dardo hacia el norte del estado. Al ser cuestionado, sugirió que las explicaciones debían pedirse a quienes difundieron la versión que vincula estas acciones con Nivardo Mena Villanueva, actual alcalde de Lázaro Cárdenas.
la crítica no reside solo en la entrega del apoyo, sino en el trasfondo clientelar. Según testimonios de los propios beneficiarios y promotores de la entrega, la dinámica no era gratuita ni desinteresada. Se reportó que la entrega de pescado estaba condicionada a la afiliación al Partido del Trabajo (PT). Se vincula a Luis Gamero con el dispositivo logístico, presuntamente buscando asegurar posiciones en la planilla electoral para el proceso de 2027.
El punto más controvertido fue la exigencia de grabar videos de agradecimiento dirigidos específicamente a Nivardo Mena, confirmando que la capital está siendo utilizada como laboratorio de imagen para el político de Lázaro Cárdenas.
Resulta inverosímil que el secretario de Gobierno, cuya función principal es el pulso de la estabilidad y los movimientos políticos en el municipio, «desconozca» una operación de esta magnitud en las colonias más pobladas de Chetumal.
La aparición del «estilo Nivardo» —famoso por utilizar el reparto de insumos básicos como punta de lanza proselitista— en territorio capitalino, sugiere una alianza estratégica que Gamero Barranco prefiere mantener en la sombra. Mientras el secretario afirma estar «dedicado a trabajar por el bien del Municipio», los hechos sugieren que la maquinaria electoral ya está operando, utilizando la necesidad alimentaria de los ciudadanos como moneda de cambio par el crecimiento de siglas partidistas.
En Othón P. Blanco, parece que la política interna no se cocina en las oficinas de la secretaría, sino en las hieleras que recorren el poniente de la ciudad, dejando tras de sí un tufo de oportunismo que ninguna declaración oficial podrá limpiar fácilmente.
