Kantunilkín, Lázaro Cárdenas. – A prácticamente dos meses de asumir por segunda ocasión la presidencia municipal, el alcalde Nivardo Mena Villanueva se prepara para asentar el primer golpe a la economía de los lazarocardenses al iniciar los preparativos para el desalojo de quienes se asentaron desde hace casi 10 años en las inmediaciones del parque central, de la cabecera municipal.
La justificación del edil, que en campaña ofreció mejorar la economía de la comunidad, ahora se retractó con el argumento de mejorar la imagen del centro de la cabecera en cuyo parque principal actualmente laboran vendedores de antojitos que serán reubicados sin posibilidad de negociación, ni siquiera con la Secretaría de Hacienda como en los tiempos de la administración de Emilio Jiménez.
Para ello, también echo mano de los sumisos regidores a quienes instruyó votar a favor de la recuperación del parque principal, en donde también se encuentra Las Ballenas, un espacio inclusivo para personas con necesidades educativas y especiales, y con ello, proceder con el desalojo de los comerciantes que a diario buscan el sustento familiar en ese lugar.
Si bien es cierto que esos comerciantes se encuentra en la principal avenida de la cabecera municipal, ello es prácticamente el atractivo de llegar a esa ciudad porque ahí se detienen los visitantes para la adquisición de diversos alimentos en los changarritos que ofrecen todo tipo de antojitos.
Estos comerciantes se instalaron en un espacio que anteriormente fue ocupado por un parque, que en el último año de la administración municipal de Emilio Jiménez, fue desmantelado bajo el argumento de que los juegos infantiles se encontraban en pésimas condiciones.
Luego de aproximadamente dos años de mantenerse sin ser utilizados, los comerciantes comenzaron a construir las palapitas que aun se mantienen y para ello acordaron con las autoridades de la Secretaría de Hacienda, el pago correspondiente.
Ahora, todos ellos serán reubicados, «voluntariamente a la fuerza», sin que se conozca donde serán instalados, pero con el argumento que sin duda alguna serán perjudicados en sus ingresos.
