Tras escándalo por jugosos bonos navideños, cambian a todos los funcionarios del área administrativa de la FGE
La Fiscalía General del Estado (FGE) no tolera la corrupción… a menos que sea de casa. Con más sigilo que justicia, cuatro altos funcionarios de la institución encargada de perseguir delitos fueron despedidos tras el escándalo del supuesto desvío de al menos seis millones de pesos en jugosos “bonos navideños” para la élite burocrática.
Eso sí, la opacidad sigue siendo la norma. Se desconoce si los involucrados enfrentarán consecuencias reales o si solo fueron sacrificados para salvar las apariencias. Lo único claro es que Rubén Zarif Ávalos Garnica, Armando Guadalupe Dzib Cupul, Marte Paolo Cárdenas Fernández, Maritza Gómez Betancourt y Manuel Villanueva Chan ya no forman parte de la nómina… al menos oficialmente.
🔸 Navidad generosa… pero solo para algunos
En diciembre pasado, el entonces director de Administración y Finanzas, Rubén Zarif Ávalos Garnica, fue señalado como artífice de los millonarios bonos para el círculo cercano del fiscal Raciel López Salazar, quien en su momento se lavó las manos y prometió investigar.
Junto con él, también participaron en la repartición
• Armando Guadalupe Dzib Cupul
director de Recursos Financieros
• Marte Paolo Cárdenas Fernández
subdirector de Contabilidad
• Maritza Gómez Betancourt
directora de Recursos Humanos
• Manuel Villanueva Chan
director de Recursos Materiales y Servicios Generales
Curiosamente, este selecto grupo no solo administraba el dinero público, sino que también impulsaba la imagen y estructura política del senador Eugenio Segura Vázquez, como si la Fiscalía fuera una agencia de promoción electoral con presupuesto propio.
🔸 Nueva administración ¿mismos vicios?
Como medida «ejemplar», el fiscal general nombró a nuevos titulares en estas áreas: Sergio Chab Ruiz en Administración y Finanzas, Marcela Pacheco Poot en Recursos Financieros, Rosario Castillo Villanueva en Recursos Humanos y Alberto Alfaro Hernández en Recursos Materiales y Servicios Generales.
El cambio se hizo a puerta cerrada, sin mucha publicidad ni explicaciones, fiel al estilo de la FGE cuando se trata de temas incómodos.
Mientras tanto, no hay noticias sobre avances en la investigación del desvío. Es decir, los seis millones de pesos continúan «extraviados», pero seguramente la Fiscalía está trabajando arduamente… en encontrar la mejor manera de archivar el caso.(Por Salvador Trujillo Rodríguez)
