Raymundo “El Crítico” dispara contra el Congreso, la campaña de Gino Segura y el poder tras el trono en Quintana Roo.
Aunque oficialmente no estamos en campaña, en Quintana Roo ya se siente el tufo electoral, espectaculares disfrazados de mensajes sociales, eventos públicos con el sello de lo privado y discursos que prometen “transformación”, pero solo transforman el presupuesto.
En medio de esta farsa, reapareció Raymundo Martín Gómez, conocido como El Crítico, personaje célebre del periodismo impreso por su estilo frontal —y a menudo explosivo— que no deja títere con cabeza. Esta vez, en entrevista con José Ángel, estalló sin contemplaciones contra el virtual candidato a gobernador, Gino Segura, el Poder Legislativo y, cómo no, contra los titiriteros que mueven los hilos desde arriba.
Aunque no ha caido una gota, les llovió parejo en la milpa política. Raymundo no se guardó nada
“Con Gino Segura vamos directo a la Corrupción Segura”, soltó.
El candidato ni con toneladas de publicidad en redes, ni con asesores de ocasión, la campaña logra levantar.
Daniela Bremer, encargada de medios, quien es responsable de haber confrontado al propio Gino con aliados y periodistas. Y como cereza del pastel, llegó Christian Jiménez, un personaje inepto que ni trabajaba en el Congreso cuando ya se andaba peleando con periodistas en sus pasillos. “No tenía nada que hacer ahí, pero ya estaba dando órdenes”, dijo.
Sobre la Casa de Campaña de Gino, Raymundo dejo al descubierto que “Sirve para dos cosas: una para nada, y la otra para una chingadera. O sea, para lo mismo”.
El periodista recordó también su pasado como dirigente del extinto Partido Ecologista Mexicano y reveló que ha solicitado audiencia con Jorge Sanén y Renán Sánchez Tajonar, sin éxito. Al primero lo describe como alguien que ya saborea la presidencia municipal de Benito Juárez; al segundo, como aspirante a la alcaldía de Cozumel. A ambos los resume sin filtros: “Uno es un estúpido, el otro un desgraciado”. Y cuando José Ángel intenta frenarlo, Raymundo remata: “Es que ya lo comprobé”.
En esta lógica descarnada, no podía faltar la mención a Mara Lezama, a quien El Crítico señala como la verdadera jefa de todos. “La que reparte candidaturas, cargos y silencio, como si fueran dulces en campaña”.
Raymundo no es diplomático. Tampoco pretende serlo. Es más bien un síntoma de la desesperación ciudadana frente a una clase política que promete representar al pueblo… pero que hace tiempo se mudó a otro lado.(Del muro de Salvador Trujillo Rodríguez)
