Empresarios hoteleros y restauranteros del sur de Quintana Roo reconocen las “pérdidas brutales” que han provocado los constantes apagones y que por consecuencia han afectando decenas de negocios y la economía familiar.
“La Comisión Federal de Electricidad (CFE) tiene planes, pero carece de presupuesto; estamos sometidos a sus errores y deficiencias”, coinciden el hotelero Raúl Andrade, y el empresario restaurantero Esteban Mera, ambos líderes en Chetumal, capital de Quintana Roo.
El presidente de la Asociación de Hoteles del Centro y Sur de Quintana Roo, señaló que “en Bacalar la constante en los últimos 10 meses han sido los apagones diarios a lo largo de la costera y la ciudad, por diversas razones”.
“Hay desde caídas de ramas, sobrecalentamiento y quema de transformadores, hasta el crecimiento de la demanda, principalmente porque la CFE incumple su misión de ampliar y modernizar la red de energía por razones que desconocemos”, agregó.
Recordó que, incluso, la subestación eléctrica para la zona centro de Chetumal no sólo fue pospuesta, sino que está abandonada: “Hubiera aumentado el suministro eléctrico en la capital, pero por lo que sabemos se canceló y no hay para cuándo se retome”.
Por su parte, el dirigente de la Cámara Nacional de la Industria de Alimentos Condimentados (Canirac), dijo que el pasado fin de semana “fue catastrófico: se fue la luz en eventos deportivos que habrían servido para recuperar al sector económicamente”.
“Nos acabaron. Las oportunidades desaparecieron porque la gente se retiró. ¿Y a quién le reclamas? Los huéspedes no sólo cancelaron su estancia, sino que exigieron reembolsos, lo que afecta no sólo a un negocio, sino a toda una ciudad como destino turístico”, expresó.
Ambos voceros anunciaron que convocarán a una reunión para precisar qué acciones tomarán porque la situación es insostenible; afecta la operación de cientos de negocios y merma los ingresos, pues los pagos de nómina son inaplazables, igual que el cobro de impuestos.
