Viborianus.
Vamos a intentar comprender el caso del agotamiento del partido en el poder en Quintana Roo. El Partido Verde Ecologista de México, al menos esa es su autodenominación. Pues, no tiene nada de verde -sólo sus miembros- y de ecologista también, nada -lo de los ciudadanos, de marcianos-.
Su agotamiento, algunos serios analistas políticos, lo previeron desde el primer año de la administración en el gobierno de Quintana Roo. Desde los inicios se privilegió la mentira, la ficción, la invención, la falsedad y el timo como una manera oficial de gobernanza.
Pero recordemos que, nuestro pueblo es mucha pieza y no muy fácilmente cae en ese estilo del engaño del actual gobierno, para con la población.
Vale traer del recuerdo esta expresión; la mentira y el engaño tienen término de vencimiento, y muchas veces, en su mayoría, sucede antes de llegar al final. ¡Todo se descubre, todo se devela!
Aquello que muchos visualizaron como una oportunidad diferente desde los dos gobiernos precedentes, como el de Beto Borge y Carlos Joaquín, pues nadie creía que ese hartazgo que los orilló a votar por otra opción fuera a ser peor que las señaladas como anteriores.
Quintana Roo nunca mereció los gobiernos que ha tenido desde hace 16 años. Pero, de nuevo cayeron, pues confundieron el mensaje de AMLO y nos atravesaron con un partido de los llamados “bisagra”, el Verde.
¿Será que la oportunidad de tener a un miembro de la 4T original, del partido Morena, se pueda hacer realidad ahora en la próxima contienda para 2027?
Ya nadie quiere saber de los engaños de la burocracia verde, de los bautizados mercaderes, por la apropiación legaloide de los negocios del gobierno quintanarroense.
En este proceso de la reexaminación y de juzgar resultados pues nos quedan a deber mucho. Ni que decir, fueron afortunados los miembros de esta burocracia verde, porque la obra del gobierno federal ocultó los recursos trampeados a los ciudadanos de Quintana Roo.
Quintana Roo ha sido receptor de una inversión federal histórica centrada en infraestructura turística, conectividad ferroviaria y obras urbanas. Así podemos decir de la magnífica obra del tren maya -con todos sus asegunes- del aeropuerto de Tulum, del Puente Vehicular Nichupté, Bulevar Luis Donaldo Colosio, Distribuidor Aeropuerto de Cancún, Avenida Chac Mool y el Parque Nacional del Jaguar en Tulum.
No debemos omitir: Puente Rizo de Oro y obras viales, Libramiento de Tulum, Conexión Aeropuerto Cancún-Estación Tren Maya y la Conservación de carreteras, entre varias otras obras.
Mientras, en la obra pública de Quintana Roo solamente sobresale por la gran corrupción en la SEOP, presidida por un tal José Rafael Lara Díaz con más rostro delincuencial que de burócrata. Pero, al igual podemos apuntar los retos ciudadanos en Salud, en Educación, en SEFIPLAN…y les paramos por falta de espacio.
Y como suena en estos tiempos preelectorales… ojalá y llegue un Moreno, y con ganas de componer todo el desmadre verde. O bien puede ser Gustavo Miranda.
Viborita: Agradecemos, como siempre, la confianza de nuestros lectores. Denuncian a la SEFIPLAN y todo su equipo de extorsionadores y corruptos por ser los principales responsables del cierre de negocios en Chetumal. Bien claro lo tienen los comerciantes. Aseguran que la extorsión es más grave de la parte oficial que de la delincuencia. (Victoriano Robles Cruz) Publicación original: https://viborianus.com/web/index.php/2026/04/10/engano-igual-a-hartazgo/
PD.- “No que me hayas mentido, que ya no pueda creerte, eso me aterra”. Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filósofo alemán.
