Lo que inició como una petición ciudadana para mejorar las instalaciones del Hospital General de Chetumal, ha escalado a una crisis de atención humanitaria. En una decisión calificada por los usuarios como «autoritaria e inhumana», la Dirección del hospital ha prohibido que los familiares permanezcan junto a los pacientes para brindarles apoyo físico en su recuperación.
La restricción surge como una aparente represalia luego de que diversos familiares difundieran fotografías que evidencian el deterioro del inmueble, señalando específicamente huecos en el piso que representan un riesgo para el tránsito de enfermos y personal.
«Mi publicación molestó a la Dirección y nos corrieron a todos… y solo por pedir cemento blanco para los huecos que hay en el piso», denunció una de los afectados a través de redes sociales.
La medida no solo afecta el ánimo de los internos, sino que ya está teniendo repercusiones directas en su salud física. Ante la saturación del personal de enfermería —quienes aceptaban de buen grado el apoyo de las familias para aligerar su carga laboral—, los pacientes se ven obligados a realizar esfuerzos que ponen en peligro sus cirugías.
En consecuencia, existen problemas de movilidad porque hay pacientes que requieren asistencia para ir al baño intentan levantarse solos ante la falta de personal disponible. Las complicaciones médicas son más frecuentes ya que se reportó el caso de un paciente cuya herida quirúrgica se abrió debido al esfuerzo físico realizado al no contar con el apoyo de su familiar.
Esto conlleva a la saturación hospitalaria porque sin el auxilio de los cuidadores primarios, el cuerpo de enfermería se enfrenta a una jornada insostenible, lo que compromete la calidad de la atención médica.
Familiares de los internos hacen un llamado urgente a las autoridades de salud del estado para que intervengan y solicitan a la Dirección del nosocomio dejar de lado lo que describen como un «ego herido». Aseguran que su presencia no es un capricho, sino una necesidad operativa que garantiza que las rehabilitaciones se cumplan y que los pacientes mantengan un trato digno.
Hasta el momento, las autoridades administrativas del Hospital General de Chetumal no han emitido un comunicado oficial que justifique la expulsión masiva de los cuidadores, mientras la incertidumbre crece entre quienes esperan noticias de sus enfermos en las afueras de la institución.
