Por Víctor Campos
Lo que prometía ser el motor de la «época dorada» para el sur de Quintana Roo, hoy es una zona de silencio y sellos de clausura. Si el actual impasse legal entre el Ayuntamiento de Othón P. Blanco y el Poder Judicial termina en la cancelación definitiva de Perfect Day México, las esquirlas económicas se sentirán mucho más allá de las costas de Mahahual, amenazando con una fuga de capitales sin precedentes en la región.
El retiro de Royal Caribbean no solo significaría la pérdida de una inversión directa de 1,000 millones de dólares, sino el colapso de una cadena de valor que ya comenzaba a articularse. Analistas económicos advierten que la cancelación enviaría un mensaje de «inseguridad jurídica» que podría ahuyentar futuros proyectos de gran escala en la zona sur, profundizando la brecha de desarrollo con el norte del estado.
Impactos clave en riesgo:
Empleos: La pérdida proyectada de más de 1,000 empleos directos y miles de indirectos en la fase de construcción y operación.
Infraestructura: La cancelación detendría las mejoras planeadas en servicios públicos, conectividad y saneamiento que el proyecto traería como contraprestación social.
Turismo de Cruceros: Mahahual pasaría de ser un destino de clase mundial con pernocta y gasto elevado a mantener su estatus de puerto de paso con bajo derrame económico por visitante.
El «Efecto Dominó» en el sector inmobiliario
La incertidumbre ya ha comenzado a enfriar el mercado de bienes raíces en la zona. «Muchos inversionistas locales y extranjeros apostaron por la plusvalía que generaría Perfect Day; hoy, esos capitales están en pausa», señalan cámaras empresariales locales. De confirmarse la salida de la naviera, se espera una caída drástica en el valor de la tierra y la suspensión de desarrollos comerciales periféricos.
La defensa del Ayuntamiento: Un último aliento por la inversión
La urgencia del Ayuntamiento de Othón P. Blanco por impugnar la suspensión judicial no es solo administrativa; es una carrera contra el reloj financiero. Para la administración municipal, validar el PDU es la última herramienta para retener a una empresa que tiene la capacidad de mover sus activos a otros puertos del Caribe si los tribunales mexicanos no ofrecen garantías de viabilidad.
«No estamos ante un simple pleito de papeles; estamos ante el riesgo de que el sur pierda su mayor oportunidad de transformación económica en décadas», afirman voces del sector privado.
Escenario Post-Cancelación
Si el recurso de impugnación falla y la empresa decide retirarse, Mahahual enfrentaría un retorno a la economía de subsistencia turística, justo en un momento donde la presión ambiental y el crecimiento poblacional exigen recursos que solo una inversión de este calibre parecía capaz de financiar.
La moneda sigue en el aire: ¿será Mahahual el próximo gigante del Caribe o una anécdota de lo que pudo ser y no fue debido a la parálisis legal?
