La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) en Quintana Roo expresó su profunda preocupación ante la interrupción en el suministro de combustible que desde hace más de 24 horas afecta a la ciudad de Cancún y su zona conurbada.
Este incidente, originado por fallas en los sistemas digitales de despacho y cobro en diversas estaciones de servicio, ha provocado largas filas, desabasto temporal, incertidumbre ciudadana y un impacto directo en la operación de empresas, transporte público, servicios turísticos y sectores esenciales.
De acuerdo con reportes recabados por el organismo empresarial, entre el 30 y el 40 por ciento de las gasolineras del municipio de Benito Juárez presentan afectaciones parciales o totales, generando un colapso operativo estimado en pérdidas superiores a los 25 millones de pesos diarios por concepto de retrasos logísticos, cancelaciones de servicios y paros operativos en transporte y distribución.
La situación ha repercutido de manera inmediata en la ciudadanía, que enfrenta filas de hasta dos horas para abastecer sus vehículos, y en el sector productivo, que observa una reducción en la movilidad de trabajadores, dificultades para garantizar el suministro de insumos y un alza significativa en costos logísticos.
En el caso del turismo, motor principal de la economía local, los prestadores de servicios han reportado cancelaciones en tours, reprogramación de traslados y saturación en estaciones aún operativas, lo que amenaza la experiencia del visitante y la competitividad del destino.
Advierte que, de persistir esta condición por más de 72 horas, el daño económico podría superar los 80 millones de pesos, afectando directamente a cientos de micro y pequeñas empresas.
El organismo empresarial hace un llamado urgente a Petróleos Mexicanos (PEMEX), a la Secretaría de Energía y a las autoridades estatales y municipales para que se restablezca a la brevedad el sistema de despacho digital y se brinde información clara, oportuna y transparente a la ciudadanía. La opacidad o la demora agravan la especulación, la desconfianza y la tensión social.
Asimismo, propone la implementación inmediata de un plan de contingencia energética que priorice el abastecimiento para transporte público, ambulancias, seguridad pública, servicios de emergencia, abasto de alimentos y actividades turísticas esenciales, a fin de mitigar los efectos económicos y sociales de esta crisis.
El organismo reitera que la confianza ciudadana y empresarial se construye con comunicación clara, eficiencia institucional y coordinación efectiva entre los tres niveles de gobierno. El abasto de combustible no es un lujo: es un elemento estratégico para la operación económica y la calidad de vida de millones de personas, por lo que mantendrá un monitoreo constante de la situación, en coordinación con empresas del sector energético, hotelero, logístico y comercial, para dimensionar los daños y colaborar en la búsqueda de soluciones que garanticen la continuidad de la actividad productiva en el estado.
