La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales le negó al Ejército Mexicano la autorización de impacto ambiental para construir las instalaciones de una Policía Militar en el municipio de Othón P. Blanco por haber iniciado el desmonte de más de 45,000 metros cuadrados de selva sin previa autorización.
Además de la negativa, Semarnat remite al Ejército ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente para que “en el ámbito de su competencia y en el ejercicio de sus atribuciones, determine lo correspondiente al iniciar obras y actividades sin contar con la autorización respectiva”, se lee en el resolutivo que se publica en la Gaceta Ecológica de Semarnat.
Las obras que ya había iniciado el Ejército sin autorización son “instalaciones con espacios funcionales, áreas de descanso, infraestructura para el mantenimiento y almacenaje de equipo, así como sistemas que contribuyan al manejo eficiente de los recursos para el Cuerpo de Policía Militar y a las Compañías de la Guardia Nacional.
De acuerdo con el documento, se identificó “la remoción de la vegetación existente y por ende, el cambio de uso del suelo de áreas forestales en una superficie de 45 mil 531 m2, con vegetación de tipo selva mediana, así como un gran avance en la construcción de la infraestructura que conforma el proyecto.
Previamente, el Ejército Mexicano también inició obras sin autorización en el caso del Tren Maya y sus seis hoteles, el Aeropuerto de Tulum y un sinnúmero de bancos de material en Tulum, Playa del Carmen y Cancún para las distintas obras de infraestructura que ejecutó en Quintana Roo.
De hecho, apenas en mayo de 2025 iniciaron el trámite de autorización ambiental para regularizar la operación de cuatro bancos de material pétreo en Quintana Roo para el Tren Maya, los cuales iniciaron la extracción de roca muchos meses antes de siquiera solicitar los permisos.
