El conflicto legal que mantiene en vilo al megaproyecto Perfect Day México ha tomado un nuevo matiz. Lejos de la confrontación política, el sector empresarial de Mahahual ha alzado la voz para recordar que el desarrollo económico no tiene valor si se construye sobre la vulneración de derechos o la opacidad administrativa.
Gerardo Pérez Zafra, presidente de la Coparmex en Mahahual, fue contundente: en un Estado de derecho, la inversión debe ir de la mano con la escucha activa de la comunidad y el respeto irrestricto a la ley.
Para el líder empresarial, el recurso de impugnación interpuesto por el Ayuntamiento de Othón P. Blanco no debe ser una defensa a ciegas, sino una oportunidad de rectificación. Pérez Zafra subrayó que, si la autoridad judicial detectó una vulneración a los derechos humanos en el proceso del Programa de Desarrollo Urbano, el municipio tiene el deber ético y legal de actuar en consecuencia.
Puntualizó Pérez Zafra, que corresponde a la autoridad municipal hacer lo necesario para corregir cualquier irregularidad y garantizar el respeto a las personas.
El llamado es claro: el Ayuntamiento debe cumplir rigurosamente con el proceso legal para el cambio de uso de suelo, alineando los instrumentos normativos no solo a las leyes locales, sino a la Constitución y a los tratados internacionales que protegen tanto el medio ambiente como los derechos sociales.
A diferencia de posturas radicales, la Coparmex aclaró que el sector empresarial de Mahahual no se opone a la llegada de capitales ni a la magnitud de Royal Caribbean. Sin embargo, advierten que la viabilidad de un proyecto como Perfect Day depende de un «trípode» esencial de legitimidad legal, ambiental y social, mediante procesos transparentes y sin atajos; protección real del manglar y el arrecife, así como ell consenso de quienes habitan el destino.
La postura de la Coparmex refleja un cambio de paradigma en el empresariado del sur: la prosperidad de Mahahual no depende de cuántos cruceristas bajen al puerto, sino de la salud de sus bellezas naturales, que son el principal activo de la zona.
La apuesta, concluyó Pérez Zafra, debe ser por inversiones responsables. Mientras el Ayuntamiento lucha en los tribunales por validar el PDU, la comunidad empresarial les recuerda que la verdadera victoria no será ganar un juicio, sino garantizar que Mahahual crezca sin traicionar sus raíces ni su entorno.
