Las conexiones mejor conocidas como «diablitos», es una de las irregularidades más frecuentes en los domicilios con el servicio de la Comisión Federal de Electricidad, por ser instalaciones clandestinas, junto con la manipulación de medidores para reducir el consumo reportado, el uso indebido de un medidor para varias viviendas o negocios, y las instalaciones eléctricas riesgosas.
Por ello si se comprueba una conexión ilegal o alteración intencional del equipo, el usuario podría enfrentar sanciones severas, incluyendo multas de hasta mil días de salario mínimo equivalentes a cerca de 249 mil pesos y penas de cárcel de 3 a 10 años, conforme al artículo 368 del Código Penal Federal.
Estas prácticas no solo afectan la red eléctrica, sino que aumentan los costos para los consumidores que sí pagan correctamente su servicio y por ello es unos de los motivos por los que la CFE ha iniciado durante el presente mes de abril operativos de visitas domiciliarias en todo el país, para detectar la situación real de este servicio e instalaciones, de acuerdo a lo expuesto por la propia CFE, ya que forman parte de una estrategia para modernizar el servicio eléctrico y detectar irregularidades que afectan a la red nacional.
De acuerdo con la empresa, los trabajadores que acuden a los hogares tienen dos objetivos principales: la instalación de medidores inteligentes con tecnología AMI (Infraestructura de Medición Avanzada) y la identificación de anomalías en el consumo eléctrico, como conexiones ilegales o medidores manipulados. Estos nuevos medidores permiten lecturas remotas, mejoran la precisión en la facturación y aumentan la transparencia en el servicio.
Además, los operativos pueden incluir inspecciones a solicitud de los usuarios, ya sea por quejas de cobros excesivos, instalación de medidores adicionales en viviendas compartidas o notificaciones de adeudos pendientes. La intención, aseguran las autoridades, es asegurar un servicio eléctrico más eficiente, justo y seguro para todos los usuarios.
Para evitar fraudes, la CFE recuerda que su personal debe estar debidamente identificado con uniforme oficial, credencial vigente con fotografía, nombre completo y número de empleado. También están obligados a proporcionar un número de orden relacionado con el domicilio, el cual puede verificarse llamando al 071, el canal oficial de atención a clientes.
La empresa aclara que en ningún caso los trabajadores están autorizados a ingresar sin permiso del usuario ni a solicitar pagos en efectivo o transferencias durante las visitas. En caso de que se detecte una irregularidad, las consecuencias varían. Si se trata de una falla técnica sin evidencia de manipulación, el medidor es reemplazado sin costo.
