Como respuesta a múltiples quejas vecinales, el Ayuntamiento de Mérida llevó a cabo un operativo en el Fraccionamiento San Carlos para retirar puestos de comida que operaban sin permiso en la vía pública. La intervención, encabezada por la Subdirección de Establecimientos Fijos, Semifijos y Ambulantaje, tuvo como objetivo liberar espacios públicos que estaban obstruidos y causaban conflictos de tránsito y salubridad.
En el cruce de las avenidas Correa Rachó y Cámara de Comercio se retiraron seis estructuras (cuatro desmontadas y dos aseguradas), incluyendo foodtrucks, debido a la falta de permisos y su impacto en la movilidad peatonal y vehicular. La medida fue bien recibida por vecinos, quienes señalaron problemas constantes por autos estacionados en doble fila, así como presencia de fauna nociva.
El operativo también se extendió a otras zonas conflictivas, como la calle 26 en Altabrisa (cerca de la Clínica Star Médica), donde seis puestos fueron notificados para retirarse, y el Parque de La Florida, donde se intervino un remolque de comida no autorizado. Las autoridades recordaron que estas acciones buscan mantener el orden sin afectar el derecho al trabajo, siempre que se respeten las normas y se garantice la seguridad.
El subdirector Alfonso Lozano Poveda enfatizó que los puestos deben contar con medidas de protección adecuadas, como tanques de gas menores a diez kilos, cableado reforzado y extintores operativos. Además, los comerciantes tienen la obligación de limpiar el área tras su jornada laboral para evitar acumulación de residuos.
El Ayuntamiento reafirmó que continuará con las inspecciones para asegurar una ciudad ordenada, segura y funcional para todos. La venta en la vía pública debe hacerse bajo lineamientos claros, priorizando la convivencia armónica entre comerciantes y ciudadanía.
